Productos de la cesta básica subieron hasta 90% en un mes - Informe24

Ultima Hora

Informe24

TU CANAL PREFERIDO! DESDE MATURIN

Post Top Ad

DISPONIBLE PARA PUBLICIDAD

6 de septiembre de 2017

Productos de la cesta básica subieron hasta 90% en un mes


Alta inflación y reventa ilegal devoran los ingresos. La carne no baja de Bs 22 mil. El tomate llegó a
Bs 10 mil. Zulianos lamentan no poder comer como antes.


Precios que se estiran hasta la estratósfera por una inflación que ya supera el 20% mensual –según
cifras aportadas por el Inpc elaborado por la Asamblea Nacional en agosto–, pero también por la
especulación. El bolsillo de los venezolanos se ‘rompe’; ya no aguanta el peso millonario de los
alimentos y los productos de higiene personal.


“Dame medio kilo de queso. Los números no me dan para pagar el kilo y medio que compraba
antes. Ya no podemos ni comer patacón porque no hay ni siquiera aceite”, lamenta Nicolás Mora
en el Mercado Santa Rosalía, mientras espera que le entreguen su pedido.


Con una escalada de costos que superó hasta el 90%, en solo un mes, la charcutería se convierte
en comida suntuosa. El queso pasteurizado pasó de Bs 20 mil (a principios del mes pasado) a Bs
38.400; es el más económico que se encontró en el recorrido que hizo PANORAMA.

El mozzarella ronda los Bs 43 mil, el de año y el madurado están en Bs 50 mil, el amarillo en Bs 60 mil y el
parmesado importado ya se ubica en Bs 78 mil. Mientras que el jamón de pierna es el de menor
valor: 45 mil bolívares.


La mantequilla artesanal y la nata se pueden conseguir desde 6.500, pero el cartón de huevos llegó
a Bs 27 mil, un 40% más que el mes pasado. Igualmente, la leche líquida se incrementa
rápidamente; un litro va desde Bs 4.600 hasta Bs 7.900, si es de larga duración. El Precio de Venta
al Público (PVP) de un kg de leche descremada en polvo ya marca 62.500 bolívares.


Los dueños y encargados de los locales comerciales aseguran que no hay un mercado estable que
permita mantener por más de una semana el precio de los artículos. “Diariamente nos llega la
mercancía aumentada. Por eso, en la mañana, alguien puede venir por algo que cuesta Bs 10 mil,
pero en la tarde está en Bs 13 mil”, explicó Joelvis Alaña, vendedor de una charcutería.


Por esta razón, los clientes recortan su lista y se inhiben de llevar productos que antes consumían
ordinariamente. Tal es el caso de Pina Aguilar, residente de Pomona, quien aseguró que en su
nevera ya no hay alimentos importados, ni queso parmesano, ni amarillo, ni jamón, ni salchicha.


“Estamos comprando lo indispensable y tratamos de rendirlo lo más posible. Por ejemplo, los
panes no los preparamos desbordados, como antes, sino que les echamos un chispiadito”, contó,
cabizbaja, la maestra de 58 años.


Por su parte, Mario Ortega, de Sabaneta, precisó que en un mes de comida, para seis personas,
gasta hasta 2 millones de bolívares. Y no exagera, pues la Canasta Básica Familiar (CBF) llegó a Bs
2.043.083,39, de acuerdo con el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación
Venezolana de Maestros (Cendas-FVM). Esto significa que se necesitan Bs 68.102,77 diarios para
costearla.

Alcanzar esta suma es una utopía para el común de los venezolanos que percibe, mensualmente,
Bs 97.531 de salario mínimo y Bs 135 mil de bono de alimentación. Para una madre soltera, estos
ingresos solo alcanzarían para cubrir tres días y medio de comida.


Otros precios que también están por ‘las nubes’ son los de las verduras. Entre Bs 8 mil y Bs 10 mil
está el kg de tomate, la zanahoria cuesta Bs 8 mil y la cebolla Bs 6 mil. Por su parte, la papa y la
lechuga incrementaron a 4 mil, al igual que las ramas como el perejil y el cebollín, que llegaron a
Bs 6 mil. El ‘resuelve’ para algunas familias es la yuca, pues ronda los 3 mil bolívares.


Igualmente, las frutas son excluidas de la dieta de muchos. La variación de los precios de los
comercios formales y de los puestos de las aceras es significativa en muchos casos. Por ejemplo, el
kilogramo de patilla en un local se halla hasta en 6 mil, pero por fuera lo fijan en Bs 2.500. Una
manzana puede costar Bs 7 mil, lo mismo que un kg de durazno. Los más asequibles son los
cambures: 3 mil bolívares.
Algunos comerciantes de los mercados populares sostienen que el negocio ya no genera ingresos
suficientes como para mantener los locales abiertos. “No compramos ni la cuarta parte de
mercancía que encargábamos antes. Ya esto no da. Invertimos 700 mil para ganarnos 100 mil,
cuando la empresa genera demasiados gastos en impuestos, servicios, pago de empleados. Los
dueños decidieron cerrar la semana que viene”, comentó Gilberto Bravo, vendedor de un puesto
en Santa Rosalía.


“Antes llevaba hasta cinco tipos de carne para variar la comida. Ya no compro chuleta, ni lomo de
aguja, ni pechuga. El pollo y la carne molida nos tiene que alcanzar el doble de tiempo”, indicó
Yoleida Suárez, habitante del sector El Potente.


El kg de pollo, en oferta, se ubica en Bs 12 mil, sin embargo, gran parte de los negocios lo venden
en Bs 16 mil. En algunos lugares, el recorte vale Bs 13.500, pero en muchos pasa los Bs 18 mil. Las
alitas no bajan de Bs 10 mil y las carnes –sea molida, bistec, pulpón, pelota o lomo de aguja–
superan los Bs 24 mil.


No obstante, marabinos como Mariana González, consideran que resulta más rentable sustituir los
quesos por el salado. “Los desayunos y las cenas los estamos rellenando con el pollo o carne que
nos queda de los almuerzos. Es preferible hacer eso porque nos ahorramos bastante”, señaló.


Pero no todo es inflación. Los revendedores informales hacen de las suyas en los mercados,
esquinas y zonas residenciales. La harina de maíz, que cuesta legalmente 800 bolívares, la ofrecen
en 12 mil, igual que el azúcar y la pasta. El aceite nacional, que no pasa de Bs 6 mil, lo
“bachaquean” en Bs 18 mil. Lo más suntuoso es la mayonesa: Bs 15 mil la pequeña y Bs 28 mil la
grande.

Mientras que en algunos supermercados de Maracaibo tienen los productos de higiene a precios
‘dolarizados’. Un desodorante va desde Bs 19 mil hasta 90 mil y una crema dental extragrande
está en 37 mil.


Venezuela se encamina este 2017 a ocupar el primer lugar en el ranking mundial inflacionario y en
vías de superar la marca del 1.000%. Entre tanto, los habitantes se convierten en ‘expertos
matemáticos’: suman deudas, multiplican los gastos, restan cada vez más artículos de sus compras
y dividen la comida para que rinda.

Información de Panorama

Post Top Ad

DISPONIBLE PARA PUBLICIDAD